Los fabricantes de bolsas ecológicas se centran en cuatro categorías principales que cubren múltiples necesidades: Bolsas de lona: Utilizan materias primas de alta calidad, impermeables y resistentes al desgaste, ideales para la compra diaria en supermercados y tiendas de conveniencia; admiten serigrafía, transferencia térmica y personalización de logotipos mediante múltiples procesos, y promueven la marca con un "soporte móvil". Bolsas no tejidas: De 30 a 120 gramos de material PP de alta calidad, ligeras y fáciles de plegar, reutilizadas más de 50 veces; la opción predilecta para catering, comida para llevar y regalos para exposiciones. Opcionalmente, se pueden recubrir con un revestimiento impermeable y tratamiento antiestático para satisfacer las necesidades funcionales. Bolsas de yute: 100 % fibra de yute natural, con un diseño retro y original, transpirables y antibacterianas, degradables en tan solo 6-12 meses; ideales para la alta gama de alimentos orgánicos, café y té, con tecnología de tejido a mano y bordado, que realza la imagen de la marca. Bolsas de papel: Cartulina blanca/cartón kraft de grado alimenticio (200-450 gramos), nítidas y resistentes al desgarro, con impresión brillante. Ideal para empaques de lujo y cajas de regalo de joyería. Se fabrica con tecnología de estampado en caliente, UV y relieve, y admite la personalización de ventanas y asas. Toda la línea de productos cumple rigurosamente con las normas de protección ambiental (certificación REACH de la UE). Se aceptan pedidos de prueba en lotes pequeños (cantidad mínima de 500 unidades). El proceso de prueba dura 7 días y la producción en masa 15 días, lo que contribuye a una expansión eficiente del mercado.