Los quioscos de autoservicio son terminales digitales interactivas que permiten a los consumidores/usuarios explorar menús o catálogos de productos de forma independiente, personalizar sus selecciones/realizar pedidos sin necesidad de personal. Se utilizan comúnmente en restaurantes, cafeterías, escuelas, hospitales, centros de exposiciones y otros espacios públicos con alta interacción con el comercio minorista. Estos quioscos agilizan los procesos, reducen los tiempos de espera y mejoran la precisión. Equipados con pantallas táctiles e interfaces intuitivas, suelen integrar sistemas de pago, lo que permite a los consumidores/usuarios completar transacciones de forma rápida y eficiente. Esta tecnología mejora la comodidad del consumidor y la eficiencia operativa, lo que la convierte en una herramienta importante para las empresas modernas.